Google ‘a juicio’: el derecho al olvido

El Diccionario de la Real Academia Española define el término olvido como la “cesación de la memoria que se tenía”. Y, aunque todos sabemos que el ser humano tiende a olvidar como consecuencia del transcurso del tiempo, también es cierto que no ocurre lo mismo en Internet. Entonces, ¿cómo reacciona una persona cuando quiere eliminar una información suya de la red?

El derecho al olvido surge como consecuencia de que una persona afectada pueda reclamar eliminación de enlaces perjudiciales ante la entidad de ese motor de búsqueda. Desde información perjudicial para sus propios intereses a datos inexactos o falsos. Sin embargo, la mayoría de las veces esta iniciativa es desproporcionada y el motor de búsqueda no responde.

Cerca de 80.000 solicitudes

Si bien es cierto que Internet ha incrementado la libertad de información y expresión, también lo es que esto ha supuesto riesgos que atentan contra los derechos fundamentales. Los últimos datos registrados muestran que durante los últimos cinco años Google ha recibido en España cerca de 80.000 solicitudes de usuarios que reclaman eliminar direcciones web que consideran inadecuadas. Un dato que asciende a 800.000 si hablamos de Europa. Google, en su último informe, ha manifestado retirar el 37,9% de las 80.000 solicitudes.  Además, hay que tener en cuenta algunos matices como que el derecho al olvido no se aplicará para ejercer la libertad de expresión por interés público. Es decir, ante criterios como la relevancia pública de la información y de la persona afectada se tiende a no eliminar el enlace.

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